Hablar por hablar llena minutos, pero no lleva necesariamente a un aprendizaje en la clase de español. La interacción significativa aparece cuando los estudiantes negocian significado, toman decisiones y adaptan su discurso a un propósito, un interlocutor y un contexto. En los programas de enseñanza actuales, la interacción no es un extra: es un eje fundamental junto a la expresión y la comprensión, porque usar una lengua implica alternar papeles de emisor y receptor en situaciones auténticas.
Diseñar para que pase algo (y que importe)
Una actividad de interacción funciona cuando cumple cinco criterios: es significativa (tiene una razón clara), motivadora (toca intereses personales), abierta (admite más de una solución y genera intercambio), pautada (ofrece apoyos y pasos) y con modelos (el alumnado ve ejemplos a partir de los que puede producir). Planificar con este filtro evita tareas vacías y dispara la implicación.
La estructura que reduce la ansiedad (y mejora los resultados)
Antes de empezar a hablar, prepara la interacción con una secuencia breve pre-actividad → realización → post-actividad.
En la pre-actividad, activa conocimientos previos, presenta léxico y giros necesarios y deja cristalina la situación comunicativa: quién habla con quién, con qué intención y en qué dinámica.
Durante la fase de realización, añade una fase de preparación con lluvia de ideas y organización de argumentos.
En la post-actividad, genera productos derivados (presentación, mural, mini-informe, audio breve) para consolidar y transferir lo trabajado.
Microestrategias que sostienen la interacción
No todo depende del tema. Enseña explícitamente estrategias cooperativas (pedir ayuda, negociar turnos, verificar comprensión) y de compensación (paráfrasis, circunloquios, gestos, reestructurar la frase, usar hiperónimos). Estas microherramientas reducen bloqueos, mantienen el flujo y hacen visible el progreso comunicativo, incluso cuando la forma aún no es perfecta.
Dos secuencias listas para llevar
A) Vacío de información con entrega útil
Objetivo: que dos partes de un equipo dependan de la información de la otra para resolver una tarea.
Pre-actividad: modelos de preguntas de verificación, conectores de aclaración y fichas de roles.
Realización: parejas A/B con datos complementarios para organizar un microevento de clase; deben acordar fecha, lugar, presupuesto y plan B.
Post-actividad: redactan un mensaje breve para el resto del grupo con acuerdos y próximos pasos. Tipologías: vacío de información + mensaje.
B) Jigsaw multimodal
Objetivo: construir un conocimiento común a partir de partes distintas.
Pre-actividad: lista de verbos para explicar procesos (primero, luego, finalmente) y un ejemplo modelo.
Realización: grupos expertos leen o ven piezas diferentes sobre un mismo tema, y luego se mezclan en grupos mixtos para reconstruir el todo.
Post-actividad: experiencia compartida en formato póster oral de 90 segundos o audio que compare soluciones y proponga la mejor combinación para su barrio. Tipologías: jigsaw + experiencia.
Integrar destrezas para que la interacción sea de verdad
En la vida real, rara vez hablamos sin leer algo antes, sin tomar notas o sin escribir después. Integra lectura o escucha breves como disparadores y cierra con un producto escrito u oral compartible. Esta combinación de destrezas emula el uso real de la lengua y eleva la transferencia fuera del aula.
Cómo evaluarlo sin frenar la espontaneidad
Observa lo que realmente importa en interacción:
— Negociación de significado: piden aclaraciones, reformulan, verifican.
— Adecuación al propósito y al interlocutor: registro, cortesía, turnos.
— Estrategias cooperativas y de compensación en uso.
— Coherencia y cierre: acuerdos, próximos pasos y trazabilidad en el producto final.
Puede ser muy útil tener una rúbrica simple con tres o cuatro indicadores, niveles descritos en positivo y ejemplos de referencia basta para dar feedback útil sin frenar el flujo. Conecta además con la fase de post-actividad, que ofrece evidencias de desempeño.
Checklist rápido para mañana
Si quieres llevar este tipo de actividades a tu clase mañana, utiliza esta lista de control para asegurarte de que todo funciona bien:
— La tarea es significativa y motivadora.
— Es abierta y está pautada.
— Incluye modelos claros.
— La situación comunicativa está definida.
— Has anticipado el léxico y los giros clave.
— Existe un producto final que importa a alguien más que al profesor.
Si marcas todas, tu clase no será hablar por hablar, sino interacción con propósito. ¡Éxito asegurado!

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Este artículo ha sido escrito por Paula Herrera, profesora de español en CLIC Cádiz y formadora de International House formacionele.com en los cursos para profesores de español como lengua extranjera.