Un blog para profesores de español

Espacios de pensamiento en la clase de ELE

Recientemente impartí un webinario junto con mis compañeros Daniel Martínez y Berta Sarralde, cuyo título era Diseñar una buena experiencia de aprendizaje. En esos momentos nos cuestionamos qué merece la pena aprender y también, y no menos importante, cómo.

En este sentido el trabajo del profesor Ron Ritchhart dentro del Proyecto Zero de la Universidad de Harvard, nos ha resultado muy valioso y relevante para generar buenas experiencias de aprendizaje dentro de la enseñanza de ELE.   

En clase los profesores deseamos que nuestros estudiantes aprendan, pero para ello el contenido no es suficiente, no basta con llegar y soltar la información. Debemos crear, para empezar, un ambiente idóneo que realmente facilite el tan ansiado aprendizaje.

Como indican Ron Ritchhart, Mark Church y Karin Morrison, las culturas de pensamiento son lugares en donde el pensamiento del grupo, tanto individual como colectivo, se valora, se hace visible y se promueve activamente como parte de la experiencia cotidiana de todos los miembros del grupo  (Hacer visible el pensamiento, Editorial Paidós, 2014).

En sus investigaciones Ritchhart afirma que debemos poner el foco de atención en crear una cultura de pensamiento dentro de la clase. Por lo tanto, es necesario fomentar la participación, el pensamiento crítico y el empoderamiento de los estudiantes, así como una cultura en la que se valore la aplicación práctica del conocimiento y las relaciones positivas por encima de hacer lo que el profesor dice o lo que marca la evaluación de corte tradicional.

Las fuerzas culturales

Ritchhart centra la atención del profesorado en ocho fuerzas culturales presentes en las situaciones de aprendizaje en grupo: 

Expectativas

Se trata de mantener altas expectativas hacia el pensamiento de los alumnos. De esta manera, hay que romper con los prejuicios que pueda haber hacia cierto tipo de estudiantes, debido a sus nacionalidades o características. Si los profesores tenemos actitudes optimistas hacia nuestros estudiantes, se lo vamos a transmitir.  

Lenguaje

Usar un lenguaje adecuado que permita reflejar el pensamiento de la manera más fiel. Un lenguaje positivo, que ayuda a crecer y avanzar. A veces estamos más pendientes de cómo hablan nuestros estudiantes (los errores gramaticales que cometen) que de lo que dicen (el pensamiento que quieren trasmitir).

Modelos

Modelar quiénes somos como pensadores y aprendices. El profesor debe mostrar modelos de pensamiento que animen al estudiante a ir más allá de la mera observación: no quedarnos solo en qué ves, también ir al qué piensas, qué interrogantes te provoca, con preguntas abiertas que inviten a compartir, discutir y cuestionar.

Rutinas

En la clase de español también tenemos rutinas: empezamos con actividades de calentamiento, aportamos textos, presentamos contenidos lingüísticos, hacemos actividades de práctica…, pero dentro de ellas, debemos fomentar patrones de pensamiento que estimulen a nuestros alumnos a reflexionar. Un ejemplo frecuente en nuestras clases es cuando animamos al estudiante a pensar e inferir el funcionamiento de los fenómenos de la lengua, momento en el que estamos activando procesos de pensamiento.

Entorno

El lugar donde generamos la oportunidad de pensar. Se trata del ambiente físico. Lo podemos conseguir a partir de cómo está organizada la clase, qué es lo que pone el profesor en las paredes, la forma en la que están organizadas las mesas y las sillas, todo esto determina el modo en que podrán interactuar las personas en ese espacio.

Interrelación

La forma en la que interactuamos con nuestros alumnos y el modo en que nuestros alumnos interactúan entre ellos.  Es importante forjar relaciones que empoderen a los aprendices. Mostrar respeto y valoración por las contribuciones, ideas y pensamientos de los demás, dando lugar a un espíritu de construcción colaborativa constante.

Tiempo

Hay que cuestionarse a qué damos más tiempo en la clase, porque en función de cómo gestionamos el tiempo, estamos enviando mensajes a nuestros alumnos acerca de qué es a lo que damos más importancia: ¿quién termina antes de leer un texto?, ¿quién es el más rápido en contestar a las preguntas? o ¿se trata de compartir conocimiento? Por ello, hay que plantear secuencias de pensamiento donde se deja tiempo para pensar, de forma que todos participan y se pueden explorar los temas con mayor profundidad, porque lo que hay que valorar es la inteligencia colectiva, no la competitividad.

Oportunidad

Se refiere a las oportunidades que el profesor crea para que los alumnos puedan desarrollar esta cultura de pensamiento. Oportunidades que impliquen a los alumnos con actividades que les inviten a pensar, cuestionar, compartir, colaborar, desarrollar la creatividad y estimular el pensamiento crítico.

¿Crees que se facilitan culturas de pensamiento en tu entorno educativo? ¿De qué manera?


Eva CasarejosEste artículo ha sido escrito por Eva Casarejos, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formación de profesores de español.

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1 comentario en “Espacios de pensamiento en la clase de ELE”

  1. Son temas muy interesantes para las dinámicas de grupo, la gestión de la clase y los puntos a tener en cuenta en la planificación. Y una vez sabemos que todo esto es importante, hay que buscar los cómo para mejorar cada clase.

    No sé si hay estudios profundos sobre métodos de enseñanza de idiomas. Con grupos de control, bajo un método específico, con datos estadísticos etc.

    Todo esto aplicado a un estudio riguroso, nos podría enseñar mucho, aunque precisament «enseñar», es más un arte que una ciencia.

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