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El desafío de enseñar gramática en entornos digitales

Si hay un contenido que no se puede soslayar en el aula de segundas lenguas, ese es sin duda el gramatical, sin menoscabo del peso fundamental del léxico, la pronunciación o lo pragmático-cultural.

Que los conocimientos gramaticales de nuestros estudiantes marcan a fuego el progreso general en la competencia lingüística de los aprendices lo demuestra el hecho de que todavía a día de hoy buena parte de las propuestas de evaluación (inicial, continua, final) se centran en este tipo de contenidos.

La gramática reina a sus anchas en las aulas de español, por mucho que los enfoques comunicativos y accionales hayan intentando arrinconarla en su palacio de invierno en las últimas décadas.

Por supuesto en la actualidad las cuestiones gramaticales no se plantean en el aula de ELE de la misma forma que se hacía hace dos décadas. O al menos no debería ser así, a juzgar por la bibliografía y la investigación, que ha traido como consecuencia que el término «gramática» se vea acompañado de unos nuevos compañeros de viaje. Comunicativa, pedagógica, cognitiva, construccionista son algunos de los adjetivos que se combinan habitualmente con este concepto.

Algunas ideas compartidas por los diferentes enfoques actuales de la enseñanza de la gramática coinciden en la imposibilidad de separar gramática y léxico, la necesidad de entender como un todo forma y significado y la evidencia de que la lengua se organiza en redes, no en compartimentos estancos (Pedro Gras, «Gramática de construcciones para profesores de ELE», en Enseñar gramática en el aula de español, Cuadernos de Didáctica, Difusion, 2018).

¿Y entonces, la tecnología?

Establecidos estos puntos de encuentro en la didáctica de la gramática, uno esperaría verlos en acción también en aquellas propuestas para la enseñanza que se basan en entornos digitales: apps para el aprendizaje de idiomas, repositorios de materiales didácticos y páginas web para la práctica de la lengua.

Sin embargo, la realidad va por otro camino: en la gran mayoría de estas propuestas la gramática se enseña de forma aislada, centrando toda la atención en la forma y dejando de lado el sentido y, lo que es aún más grave, ninguneando por completo el enfoque léxico. Todavía seguimos completando ejercicios para rellenar huecos con «la forma correcta de…», signifique esto lo que signifique.

Es curioso que en una situación en la que lo tecnológico se ha convertido en una dimensión más de nuestra vida diaria, en la que la interaccion humana se basa también en el ecosistema digital, la enseñanza de un instrumento fundamental para aprender una lengua, como lo es la gramática, se sigue centrando en una visión reducida de su naturaleza y en unos usos mecanicistas para su adquisición. No es de extrañar que estas apps que se venden como el método perfecto para aprender una segunda lengua cuenten con una tasa de abandono tan abultada.

Como indica José P. Ruiz Campillo: el desarrollo de una gramática operativa exige analizar la lengua para explicar cómo podemos manipular lógicamente diferentes configuraciones de significado que representan la experiencia humana con el objetivo de alcanzar la máxima eficacia en la transmisión de nuestras intenciones comunicativas («Seis reglas para una gramática operativa: un antídoto ante el caos», ibidem).

¿Conoces algún ejemplo de actividades gramaticales digitales que realmente funcionen? ¿Quieres compartirlas con nosotros en los comentarios?

 


Francisco HerreraEste artículo ha sido escrito por Francisco Herrera, director del centro CLIC International House Cádiz, coordinador y tutor en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Derechos de autor de la imagen de este post: Unsplash.


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18 comentarios en “El desafío de enseñar gramática en entornos digitales”

  1. Un buen debate, desde luego. Yo estoy harto de las actividades de completar frases, sin contexto ni objetivo comunicativo, que la mayoría de las veces el alumno completa aleatoriamente. A ver si otros compañeros profesores pueden dar ejemplos de sitios para encontrar actividades más interesantes. Gracias por la reflexión.

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  2. ¡Habéis dado en el clavo! La mayoría de lo que se ofrece son actividades tipo rellenahuecos en frases poco significativas. Para mí la palabra clave es contextualización. Yo estoy intentando hacer vídeos en youtube para presentarla de manera contextualizada.

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  3. La verdad es que esta ha sido una de las preguntas que me he planteado de forma recurrente.

    De hecho, para mi no la pregunta no va desligada de la pregunta que nos podemos hacer sobre el papel de la gramática en las clases de lengua presenciales. De hecho, considero que muchos de los recursos que se usan en el contexto virtual pueden usarse también presencialmente, y viceversa (con matices, claro está).

    Para mi, descubrir el portal «Tercera gramática», de J.P. Ruiz Campillo fue una revelación para la explicación interactiva de fenómenos gramaticales en contexto, haciendo énfasis y focalizando en la significatividad de las formas lingüísticas (desde la lingüística cognitiva). Algo parecido han hecho el profesor Jörg Roche y Ferran Suñer (y sus respectivos equipos en Munich y Lovaina), en alemán (si buscáis en google algunos de sus artículos podréis explorar su propuestas). Las TIC y los recursos de la enseñanza virtual que estamos conociendo con este curso son herramientas realmente útiles para contextualizar los contenidos gramaticales y ponerlos al servicio de la mejora de las competencias comunicativas como un todo.

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  4. El enfoque comunicativo, entre muchas cosas, nos enseña a tener como base las necesidades de nuestros alumnos para construir un armazón de contenidos que sea útil y atractivo. Pues la gramática no se escapa a ello; independientemente de la actividad -rellenar huecos, un rol-play o incluso las diferentes herramientas de juego que estamos viendo en el curso-, lo importante es que responda a un plan dado por las necesidades de los alumnos y que sean pertinentes dentro de nuestra secuencia de actividades y contextualizadas. En mi caso soy muy de introducir la gramática como en el video del enfoque de respuesta física que sale en los contenidos de nuestro curso: me gusta poner ejemplos, aplicar la gramática sin que sea ella el punto central, que se entienda en contextos diversos para luego deducir la regla que quiero mostrar. La lengua del estudiante es también para mí algo fundamental, un elemento para negociar contextos de entendimiento y desde ahí, crear ejemplos contextualizados, ojalá, dados por ellos mismos y respaldados al 100% con la tecnología. Cuando los estudiantes logran dar ejemplos, para mí es un indicador que la cosa va por buen camino. La tecnología nos ayuda a crear ambientes tanto para inducir como para deducir la gramática, donde podemos contextualizar esos usos, gracias a las opciones de juego, síntesis en presentaciones o infografías, vídeo, audio y otras tantas opciones que ofrece. Gramática – Léxico – Espacios de uso (contexto y paralingüística) y creatividad para mí son inseparables. Aprender una lengua no es solo aprender unas reglas o un vocabulario, sino ser creativo y sentirse libre para empezar a tomarse el pulso con las reglas, ver hasta dónde llegan y atravesar ese campo que separa al estudiante de una LE del voraz entendido de la literatura en el idioma estudiado.

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  5. ¡Hola!
    Celebro este post por más de un motivo. Pues por si mismo, es un buen ejemplo que muestra los beneficios de aprender en un entorno digital. En estos momentos son dos los cursos que se están impartiendo en formacionele: «Análisis de la lengua» y «Tutor formador online». Los tutores de ambos cursos proponemos a nuestros aprendices que salgan de sus plataformas específicas para participar conjuntamente en este espacio compartido. Son dos ríos que confluyen en este mar con objetivos diferentes; uno el de aprender a cómo llevar la gramática al aula y el otro a saber gestionar un módulo como tutor. ¡¡Fantástico!! Es una actividad cruzada que expone claramente que una de las posibilidades que tiene un entorno digital es cruzar los territorios privados para compartir, construir, investigar… En definitiva, para expandir el aprendizaje en muchas direcciones.
    ¡Gracias Francisco por esta iniciativa!

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  6. ¡Buenas!
    Una actividad online que me ha resultado muy práctica y enriquecedora como alumna de una lengua extranjera (francés) ha sido el storytelling. Al final de cada unidad didáctica y a través del aula virtual, la clase entera componía un relato que recogía todos los contenidos tratados en el tema. Aunque parecía que el objetivo principal era el desarrollo de la destreza de expresión escrita, el profesor estructuraba la narración de manera que siempre empleábamos los tiempos verbales de ese tema, teníamos que emplear el léxico aprendido…
    Recuerdo una vez que el profesor nos dio ya un relato completo sobre las cosas que solía hacer cuando vivía en Canadá y nuestra tarea era meternos dentro del relato y completarlo con acciones que ocurrieron mientras. Los objetivos principales eran hacer uso del temido «passé-composé» y la composición colectiva de un relato corto.
    A pesar de que fue una tarea online, el profesor consiguió motivarnos tanto que salió un relato que él mismo presentó a un concurso de relatos breves y quedamos terceros.

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  7. Interesante artículo en un entorno como el actual donde la tecnología está presente prácticamente en todos los sectores, y la enseñanza no ha sido una excepción.
    De hecho, la formación en línea ha ido proliferando hasta alcanzar importantes cuotas de mercado. Este dato no es despreciable, y aunque no dispongo del conocimiento necesario en la materia para aportar una valoración más precisa, pienso que el abanico de herramientas que ofrece la tecnología es amplio para afrontar el reto de enseñar gramática «digitalmente», pues existen recursos suficientes para que profesor y alumno interactúen en directo, y puedan reproducir un formato de aprendizaje muy parecido al del aula. Por ejemplo, estoy pensando en la enseñanza en línea que incorpora sesiones de Skpye, mediante las cuales el profesor explica las reglas de gramática al alumno «en completo directo».
    Como todo reto, diría que díficil SI pero imposible NO.

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  8. Pienso que todos los contenidos se pueden enseñar en e-learning… particularmente encuentro más difícil algunos que otros. Por ejemplo cuando tenemos que aprender o repasar vocabulario se ma hace más fácil, pero para la gramática a veces y dependiendo del grupo de alumnos se me hace más complicado en el entorno virtual que presencial. Siempre pongo en contexto el contenido, lo acerco a la vida o entorno de los estudiantes, para luego ir más allá… guiándolos a que pongan práctica los conocimientos previos, que a su vez se van entrelazando con los nuevos. En el entorno virtual escuchamos audios, vemos videos, completamos los huecos en canciones, hacemos sopa de letras, jugamos al bingo y al dígalo con mímica, Kahoots!, Quizlet, etc… Siento que se pueden explotar todos los contenidos y haciendo uso de una variedad muy amplia de recursos.

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  9. Hasta ahora no había tenido que dar clases online pero la situación nos ha llevado a ello y, dejando a un lado algunos contras, me gusta mucho la obligación de salir de cierta zona de confort e intentar suplir unos recursos con otros pero en mi opinión, no hay tanto cambio en la forma de aproximarse a la materia (por ejemplo, si estás más cerca de la gramática cognitiva o de la descriptiva) sino en la manera de hacer llegar ese enfoque. Nuestro colegio defiende en gran parte el aprendizaje experiencial y eso obviamente al estar confinados en su país de origen es algo más difícil de suplir pero aún así, muchos estudiantes han continuado haciendo proyectos en los que debían contactar por correo-e con ‘expertos’ de sus temas, y hacerles entrevistas por zoom o correo-e en lugar de ir en directo a sus lugares de trabajo aquí en España. La plataforma que usamos, Canvas, cuenta como todas con un foro de discusión que no había usado hasta ahora ya que teníamos el aula para ello pero han surgido debates muy buenos e incluso conociendo a los estudiantes observo que es más cómodo para los más introvertidos o aquellos a los que les lleva más tiempo elaborar una idea y exponerla. El Edpuzzle o Quizlet los tenía como algo que usaba muy puntualmente en las tareas y ahora el Edpuzzle me ayuda más a la hora de exponerlos a fuentes orales sobre los temas específicos que quiero tratar y el Quizzlet les hace más autónomos al repasar ese léxico que en clase es tan fácil revisar de forma dinámica cada día. No había vuelto a usar Screencast-o-matic desde hace un par de años cuando ‘flipeé’ algunos temas gramaticales y aquí estoy de nuevo con ello así que…sin perder los objetivos ni el enfoque del aula, voy usando los recursos tecnológicos que me permiten mantener dichos objetivos al máximo. La tiza, el rotulador, el ordenador, las herramientas digitales…creo que vamos evolucionando a mejor en los recursos materiales y en la pedagogía, y que se puede aprender mucho de un profesor con tiza y de uno con toda la tecnología a su alcance pero que sin otras cualidades imprescindibles de un docente como la empatía, el dominio de la materia, la claridad expositiva, la capacidad de acompañar desde un segundo plano, etc. no hay app que valga. Eso sí, si logro ser una buena docente…feliz además si tengo la suerte de contar con la tecnología como apoyo, y agradecida, ya que lamentablemente hay muchos entornos de aprendizaje donde la tecnología es aún un lujo.

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  10. Pienso que crear buenas actividades en formato e-learning para practicar y aprender gramática que estén bien contextualizadas y que sigan principios de la gramática cognitiva es posible. No soy experto pero si ha sido posible hacerlo en formato libro (Gramática Básica de la editorial Difusión) tiene que ser posible y sin duda tener más posibilidades en formato digital tipo app etc. Creo que es un campo con mucho futuro y donde hay mucho espacio para crear materiales.

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  11. Mi primera reflexión al leer la pregunta ha sido: ¿contenidos? Todos, ¿no? Aunque no sé cómo llevarlos al elearning. Si la pregunta fuera ¿qué contenidos se pueden enseñar adecuadamente en elearning?, la cosa cambia. No diría que sí tan rotundamente. Son muchos contenidos y, a primera vista, todos podrían tener cabida en la enseñanza online, pero tendríamos que valorar si el medio lo permitiría como en una clase presencial. De momento, pese al uso adecuado de las herramientas, no creo que todos los contenidos se pudieran llevar a la clase virtual.

    He pensado en un ejemplo. Salir con los alumnos al Mercado Central con una actividad de interacción oral y escrita con los dependientes y léxico de alimentos. No quiero decir que sea imposible hacerlo, porque podemos ver vídeos en el mercado, leer diálogos, hacer role plays, ver el léxico en la web de un supermercado… pero la interacción con las personas del Mercado Central no podría traspasarse a la clase de elearning, salvo que invitáramos a alguno de ellos a las clases… Es decir, que sí podríamos tener los contenidos, pero no las mismas situaciones reales de uso.

    Al citar la gramática, la primera imagen que me ha venido a la mente ha sido la actividad de completar huecos, al estilo HOT POTATOES. No he hecho cursos de lengua online ni los he realizado como profesor, por eso imagino que tendré esa imagen arcaica de la enseñanza y práctica de la gramática online. Creo que se puede llevar la gramática a la clase online como la llevamos al aula presencial, presentándola en contexto, atendiendo al léxico, presentando estructuras, practicando de diferentes formas… No conozco un sitio que trabaje la gramática online, así que me encantará ver qué proponen los demás.

    Gracias

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  12. ¡Hola a todos! Muy nutritivo el debate que aquí se está cociendo. ¡Huele qué alimenta! Se me ha vuelto a abrir el apetito y me gustaría repetir con otra aportación. Posiblemente en la red ya hay comunidades de profesores Ele que trabajan exclusivamente la gramática, intercambiando materiales, actividades, explicaciones…También los hay que proceden por su cuenta y tienen su propio espacio digital en formatos blog, podcast, canales de youtube…Pero, ¿por qué estos espacios de trabajo y colaboración deben ser exclusivos de los docentes? ¿Por qué no promover, desde las aulas, que los estudiantes creen sus propias comunidades de investigación gramatical en la red? La experiencia me muestra que a veces, no hay mejor explicación gramatical que la que un estudiante le ofrece al otro. Sabemos que uno aprende enseñando lo que sabe a otros.
    En ocasiones, en las clases les pido que creen vídeos tutoriales para explicar la gramática. El proceso de creación es fascinante, por todos los acuerdos que se dan. Aunque los contenidos están predeterminados, no la forma de presentarlos y explicarlos. El siguiente paso es crear un canal de youtube y de ahí a la conquista del espacio. ¿Será ciencia ficción?

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  13. Creo que la tecnología es una gran aliada para aligerar el aprendizaje en general y también el de la gramática, tanto con aplicaciones creativas como porque permite la búsqueda de recursos para aclarar los conocimientos. En youtube se encuentran infinidad de videos sobre temas y dudas concretas.
    También hay que tener en cuenta a los nativos digitales, nacidos a partir de 1995, para los que los entornos digitales forman parte prácticamente de su naturaleza.
    Seguramente ya no son aptos para aprender la gramática al estilo más tradicional.

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  14. Creo que hay mucho campo en los entornos digitales para producir materiales para practicar la gramática que tengan en cuenta los enfoques cognitivos de los que habla Francisco al inicio. Pienso que dichos entornos dan muchas posibilidades a este tipo de actividades con la gramática cognitiva. Si ya lo hemos visto plasmado en formato libro con la Gramática Básica seguro que el formato digital puede ofrecer nuevas y atractivas opciones.

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  15. Ante la pregunta que se plantea, pienso que los contenidos sí se pueden enseñar de forma telemática, está claro que son muy importantes las herramientas que usemos. En cuanto a la gramática, tenemos que seguir con los mismos pasos: la contextualización, las preguntas que hacemos a los alumnos para que puedan entender el significado, el uso… Sin lugar a dudas, esto sería mucho más fácil hacerlo de forma presencial, pero como, de momento, no es posible, creo que la solución ahora es buscar buenas aplicaciones que nos faciliten el trabajo. Personalmente no conozco otra que el uso de vídeos explicativos.
    Por último, me gustaría apuntar que para mí, es la interacción y la manipulación la que ha salido perdiendo en la nueva situación. Creo que la clase online nunca podrá sustituir a la presencial en este aspecto y ,aunque en la actualidad hay instrumentos interactivos que permiten cierta manipulación, esta nunca podrá sustituir a la interacción física y al poder tocar, mover, oler y desplazarse.

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  16. Voy a aportar una opinión algo más escéptica, para extrapolar un poco. El problema de presentar la gramática en cursos en línea es la dificultad de hacerlo bien.
    Cuando usamos los manuales de ELE, quizás no pensemos en el trabajo de reflexión pedagógica y didáctica que entraña escoger contenidos y materiales y construir con ellos un andamiaje apropiado que facilite los contextos idóneos en los que la gramática se va a evidenciar, casi, por sí misma.
    Aun contando con una buena experiencia docente, pienso que para los profesores de ELE implica una enorme dificultad componer actividades para presentar la gramática con un nivel de calidad didáctica comparable al de los manuales preferidos. Se requiere hacer el trabajo de varios profesionales, los de la lengua y la didáctica, los de la edición digital y los unos cuantos más, diría yo.
    En páginas accesibles libremente en internet se encuentran ya muchas actividades de gramática en las que se muestran reglas o las estructuras gramaticales en forma de fichas o de llamadas de atención sobre las formas; las cuales que van unidas a un repertorio de ejercicios prácticos de autocorrección. Sin embargo, para acometer ciertos aspectos gramaticales, y dar respuesta a los problemas de comprensión de los alumnos, parece que la clase presencial tradicional ofrece un mejor entorno de acción, al menos de momento.
    La videoconferencia, que es lo más comparable al aula, no ofrece todas sus ventajas –aunque ofrezca algunas valiosas–. El foro me parece una buena herramienta complementaria, válida para la reflexión y el diálogo, pero precisamente para la aclaración y discusión gramatical, no pretendo que aporten demasiado.
    Yo confío en que aprenderemos a componer y editar unidades didácticas cada vez más eficaces, que ayuden a entender y a operar con la gramática (esto persigue, por ejemplo, la gramática cognitiva) con otros ingredientes que solo el contexto y las reglas.
    Y así se irán dando los medios para ello según lo vayamos intentando y desarrollando los profes(ionales) de ELE. Al fin y al cabo los profesores editores nos estamos convirtiendo también en prosumidores, y bien podría ser que, con el tiempo, incluso en trend-setters (¡Ole!) de la didáctica gramatical. ¡Muchos ánimos! ;D

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  17. Yo pienso que producir más herramientas digitales que trabajen la gramática cognitiva es nada más que cuestión de tiempo. El mundo de la tecnología educativa va avanzando cada vez más y adaptándose a las necesidades del cambio de la enseñanza, el e-learning en este caso.
    Sin embargo, la contextualización quedará siempre la palabra clave. Ya no caben los ejercicios de rellenar huecos y las reglas de gramática que se trabajan aparte del contexto dado.
    Así que, la tecnología puede ofrecer nuevos «contextos» digitales, que sean parecidos a los reales (videos, videoconferencias en las que se invita otra gente, productos auténticos que se pueden evaluar mediante público real… etc). Ya no se puede explicar la gramática y dar a aplicarla, sino que se debe incorporarla en situaciones, para luego deducirla.

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  18. Hola! Gracias Francisco por lanzar el tiro al aire y a todos los que respondieron, me encanta leerlos, sentir sus situaciones propias y encontrarme en las compartidas. No olvidemos un detalle, que no es nuevo: nuestros estudiantes están empapados de estas nuevas formas de aprender, por lo tanto, no sólo nos cambia la mediación sino también el aprendiz. Ojalá pronto, podamos encontrar un buen camino y evaluemos los resultados. Yo quiero hacer un método nuevo incluyendo mucho de lo que ustedes mencionan y lo que Francisco aporta. ¿Empezamos nosotros por ser colaborativos? ¿Trabajamos en equipo?

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