Más allá del método está el estudiante

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Los antecedentes del caso W. Fred

Hace algunos meses en el artículo “Método comunicativo ¿apto para todos los públicos? El caso J.Pi” os animaba  a adaptar el método comunicativo al aprendiente. Infinitas gracias por vuestros comentarios, que son muy inspiradores. Aquí recojo algunas de vuestras aportaciones que  me hacen pensar en lo productivo y hasta comunicativo que puede llegar a ser a veces el silencio en nuestras clases. Por otra parte, los manuales, ¿para quiénes están creados? ¿hay un público estándar? ¿cómo adaptamos los manuales a la diversidad en el aula? Os sigo animando a la lectura de otras entradas de este blog , en este caso los de Anabel de Dios sobre el manual en las clases de español.

En este post  trato de abordar la atención a la diversidad en el aula en situaciones en las que tenemos estudiantes con diferentes estilos cognitivos para aprender gramática. Partimos todos del concepto de que la gramática está al servicio de la comunicación, por lo tanto debe incorporar además aspectos socioculturales y pragmáticos.  Analizar lengua es descubrir cómo funciona en un contexto, con observación activa y reflexión compartida a través de la negociación del sentido (tal y como indica la hipótesis de la interacción de Michael Long) Nos sirve de apoyo lo que Martín Peris nos comenta sobre las tareas en el aula cuando activan procesos de comunicación que llevan a la negociación y por consiguiente al aprendizaje.

Consideramos que tener un estilo cognitivo dependiente de campo es apropiado para aquellos contextos en los que se da un aprendizaje natural a través de actividades comunicativas en el aula, dado que en un entorno de este tipo los participantes aprenden la gramática de forma unitaria y con un mayor componente vivencial.  Sin embargo, W. Fred es un aprendiente de tipo independiente de campo, le cuesta percibir la lengua de forma global, aprende separando los elementos lingüísticos (pronombres relativos, tiempos verbales) de cada uno de los planos de la lengua (morfología, sintaxis, léxico, fonología). Las dificultades están a la vuelta de la esquina.

¿Qué pasó con W. Fred?

W. Fred formó parte de un curso de español, nivel A2, con profesores en prácticas en un contexto de formación. Aquel día la tutora daba la clase para que los profesores pudieran observar una clase antes de comenzar sus prácticas. Uno de los objetivos lingüísticos era  resolver cuándo usamos el pretérito indefinido y el pretérito perfecto. Para ello W. Fred tiene una muestra de lenguaje donde ambos pretéritos están en juego. La profesora les pide que los identifiquen y reflexionen en ese contexto, cuándo utilizamos uno y cuándo el otro. Los marcadores temporales asociados a cada pretérito pueden darle una pista para resolver el enigma, pero se insiste en que es importante significar cuál es el concepto temporal que encierran los marcadores como “hoy” o “esta semana”, por un lado y “ayer” o “la semana pasada”, por otro.

W. Fred nos increpa: “¿Cómo puedo resolverlo si no sé qué es el pretérito indefinido, ni cómo se conjuga? Yo necesito primero leer la explicación”. Ni que deciros hay que provocó un revuelo en el aula, entre los estudiantes y entre los profesores en prácticas que observaban desde la retaguardia. En primera línea de fuego, nuestra profesora, que trata de tranquilizar a W. Fred algo alterado, le explica el contraste de pretéritos, pero no acaba de comprenderlo. El propio estudiante se maravilla de que sus compañeros sean capaces de decidir para qué y cómo se usa un tiempo verbal que no conocen previamente. Tras varios intentos sin éxito, la profesora queda con W. Fred al final de la clase para seguir resolviéndolo. Ambos llegan a un acuerdo satisfactorio que permitirá la continuidad de las clases,  lo que constituye sin duda una oportunidad para un aprendizaje significativo para todos.

El acuerdo y el resultado

Los profesores en prácticas se comprometieron a anticiparle por correo, todos los días, un consultorio gramatical con ejemplos prácticos de lo que van a presentar al día siguiente. W. Fred, por su parte promete leer estos correos y  trabajar la lengua en casa por su cuenta y a su manera. En clase se presta a colaborar con los profesores y compañeros cuando le pedimos que investigue y negocie cuándo y cómo se usan dichos elementos gramaticales en un contexto.

El resultado fue muy satisfactorio para todos. W. Fred mucho más tranquilo, cómodo y seguro se abre a otra posibilidad de trabajar la lengua en el aula. Sin duda la ansiedad no es el estado emocional que mejor favorezca el aprendizaje. A través del caso de W. Fred empezamos a entender qué significa adaptar la presentación de lenguaje a los diversos estilos cognitivos, desde estudiantes que arriesgan a poner en práctica elementos gramaticales sin ser conscientes de cómo usarlos de forma adecuada, a través del error, hasta aquellos que, como W. Fred, necesitan de un método deductivo, afín a estudiantes independientes de campo. Se trata de conocer cómo aprende el estudiante, conocerlo, ver cómo podemos hacer que convivan las diferencias en el aula y animarlos a que experimenten  otras posibilidades.

No todos los niños han aprendido de igual forma a montar en bicicleta, algunos aprendimos primero en una de cuatro ruedas. Y esta forma de aprender, algunos la extrapolamos a otros contextos de aprendizaje. Cuesta realmente cambiar un estilo que nos ha funcionado porque es el que mejor conocemos. Estas estrategias llegan a calar tan hondo que se convierten en creencias y concepciones de cómo debe enseñarse y aprender una lengua. En este sentido me parece fundamental retomar la lectura del artículo de María Cabot sobre mitos y creencias sobre la enseñanza de la gramática. No digo más. ¿Qué opináis vosotros?

Si te ha interesado esta publicación a lo mejor te apetece echarle un vistazo a nuestros cursos de formación de profesores de español o seguirnos en Facebook.

 


Geni AlonsoEste artículo ha sido escrito por Susana Ortiz, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Derechos de autor de la imagen de este artículo: formacionele.com

Método comunicativo ¿apto para todos los públicos? El caso J.Pi

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Más allá del método está el aprendiente

En el artículo de Sonia Eusebio sobre el postmétodo podemos leer que los estudiantes construyen significados a partir de sus conocimientos previos, de sus estilos cognitivos y tipo de inteligencia, de sus estrategias, de su cultura, de su biografía como aprendiz, de su personalidad. Sin duda estamos hablando de sus competencias generales según el MCER,  aquellos que hacen del aprendiente un ser único en el aula. ¿Significa que debemos adaptar el método comunicativo al estilo del estudiante? ¿Implica un método distinto para cada estudiante? ¿Qué aspectos del método comunicativo cambiamos? Parece plausible, aunque no fácil, adaptarnos como pie a un calcetín de media cuando solo tenemos un pie, una clase particular, pero ¿y si tenemos más pies?

 ¿Quién es J.Pi y por qué lo he elegido para este artículo sobre el método comunicativo?

Y sin embargo creo que fue él quien me eligió a mí para reflexionar sobre el aspecto fundamental de que no existe una única forma de hacer las cosas. Esto efectivamente me lleva a pensar que quizá J. Pi y yo saldríamos beneficiados de este intercambio de experiencias.

J.Pi: Canadiense , mayor de 50 , prejubilado, con tiempo libre e inquietudes. Aterriza en Barcelona con el ánimo y la esperanza de progresar en su aprendizaje del español. Un aprendizaje autodidacta que empezó hace un año con la ayuda de un paquete de cedés y un librito de instrucciones. Tras una prueba de nivel, ha conseguido con este sistema un A2, ¡aplausos! No sabemos si en ese año mantuvo algún tipo de intercambio lingüístico.

Estudiante de carácter amigable, reservado y disciplinado. Es la primera vez que estudia español en el país y con un grupo de nueve estudiantes de diferentes nacionalidades, en un curso intensivo de cuatro horas, de lunes a viernes. El primer día parece sentirse algo fascinado, el segundo en cambio bien aturdido. Al final de la mañana J. Pi quiere hablar conmigo: Me resulta muy difícil este nivel. Yo, muy perplej,a reconozco que es verdad que muestra dificultades para captar el sentido, el objetivo de algunas actividades, pero por lo demás, colma mis expectativas. Pensé que necesitaba tiempo para adaptarse a la metodología, así que me propuse bajar la velocidad y prestarle más atención.

Sin embargo, al final de la segunda mañana me rogó que lo cambiara de nivel, porque la clase le resultaba caótica y ruidosa, Necesito algo más estructurado y ordenado. Entiendo que J.Pi, que ha estudiado con un método más receptivo que productivo, y a solas, viva el método comunicativo como una experiencia caótica y ruidosa, sin duda una pequeña revolución.

 Sigo investigando el caso

No obstante indago cuál es el sentido de sus palabras y hablando con él averiguo que la clase para él es caótica porque no identifica claramente el objetico lingüístico de las actividades que resuelve. El objetivo extralingüístico de algunas prácticas de lenguaje desconcierta a J.Pi porque pierde de vista el objetivo lingüístico que debe poner en práctica con ellas. Incluso, los docentes, dejándonos llevar por el aspecto comunicativo de las actividades de lenguaje, podemos demostrar más interés en qué dicen que en cómo lo dicen, esquivando el aspecto formal de la corrección. Si no corregimos a J.Pi, no reconocerá el objetivo lingüístico que está poniendo en práctica y no entenderá del todo el sentido de lo que está haciendo.

J.Pi reconoce cierta coherencia de la clase, la siente como una secuencia de actividades que están cosidas con el mismo hilo temático, pero para él una clase debe ser ante todo una tabla de ejercicios de entrenamiento. Con el método comunicativo la secuencia de actividades lleva al grupo a resolver una situación comunicativa, una tarea final, un símil de la realidad que quizá J.Pi no encuentre del todo ni tan útil ni tan real ni tan gramatical. ¿Por qué no compartimos con nuestros estudiantes los principios del enfoque por tareas?

A J.Pi l clase también le parece ruidosa por el aspecto oral de las comunicaciones y el cambio frecuente de dinámicas. Él lo interpreta como un motivo docente de dar ritmo y movimiento a la clase. Quizá debamos dejarle más claro para qué lo hacemos: para acercar posturas, compartir conocimiento, negociar.

¿Debería haberle convencido de que el método comunicativo es más eficaz que el suyo? O ¿debería primero tratar de conocer qué le funciona del suyo? Se trata de conocer su forma de trabajar para preservar lo que le funciona. No se trata de imponer, sino de proponer el método comunicativo haciendo los ajustes necesarios para valorar juntos su eficacia. Es decir, poner en marcha un aprendizaje significativo para ambos.

La realidad y la sinceridad de J.Pi se impone, solo va a estudiar dos semanas español en Barcelona y no quiere experimentar nada nuevo. Insiste en bajar de nivel. Al día siguiente J.Pi cambió de clase, de un A2 pasó a un A1, no le importó la diferencia de nivel, estaba más cómodo y se sentía más seguro en un grupo donde había menos movimiento , más silencios, se hablaba menos y todo parecía más controlado.

 ¿Cuál fue mi aprendizaje significativo con J.Pi?

Ante todo no empeñarme en lo que el estudiante no quiere hacer. Él tiene sus razones como nosotros las nuestras para hacer lo que hacemos. Con J.Pi no tuve la oportunidad de poner en marcha una reforma, pero este conflicto me sirvió de reflexión para una nueva intención docente: más transparencia en la metodología y hacer que intervengan más los aprendientes en la planificación y en la gestión de la clase.

¿Y eso cómo lo hacemos?

  • ¿Significa que debemos adaptar el método comunicativo al estilo del estudiante? Si.
  • ¿Implica un método distinto para cada estudiante? No necesariamente.
  • ¿Qué aspectos del método comunicativo cambiamos? Los necesarios.
  • ¿Qué aspectos del método comunicativo mantenemos? Los efectivos.

Confío en haber dado algunas pistas para responder a estas preguntas con más amplitud, no obstante, os animo a retomarlas y ampliarlas con la experiencia y el riesgo. En el próximo artículo recogeré vuestras aportaciones con el caso W.Fred, así que espero vuestros comentarios.

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Geni AlonsoEste artículo ha sido escrito por Susana Ortiz, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Derechos de autor de la imagen de este artículo: formacionele.com

Tareas para desarrollar profesores de español competentes y competitivos (y II)

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Nota previa: esta entrada es la continuación de este otro artículo.

Para ayudarnos en la descripción de los aspectos que consideramos fundamentales en el desarrollo del profesorado de español, nos hemos basado en algunos de los principios metodológicos que Elena Verdía y Beatriz Arribas (2016) definieron en la presentación de su herramienta reguladora de la calidad de los cursos.

Creemos que cinco son los elementos imprescindibles que deben estar presentes en un curso de formación:

 

1. Debe estar compuesto por tareas verdaderamente significativas para un profesor.

Esto le permitirá al profesor conectar la teoría con la práctica del aula y con las que pueda evaluar si está adquiriendo los objetivos, deberán estar descritos en forma de competencias.

Por lo tanto, los asistentes a un curso deben saber cuáles son las competencias que van a adquirir (qué van a ser capaces de hacer) y las tareas  que van a realizar para ello.

Algunas de estas competencias y tareas que deben formar parte de un curso de formación  podrían ser :

Competencias Tareas
  • Analizar las principales teorías y métodos de aprendizaje de idiomas
  • Enfrentarse a una clase real
  • Impartir clases de español tutorizadas en al menos dos niveles, documentadas y evaluadas positivamente
  • Adaptar la teoría general de aprendizaje y enseñanza al contexto particular de la institución y de las necesidades específicas del alumnado
  • Planificar una sesión o partes de una sesión teniendo en cuenta el syllabus, las necesidades de los distintos aprendientes y el material del que dispone
  • Anticipar problemas que puedan surgir en la clase de índole lingüística y preparar posibles soluciones adecuadas para los aprendientes en los niveles A1 a B2
  • Preparar actividades que contemplen la competencia digital
  • Analizar y seleccionar los recursos, manuales y materiales didácticos  disponibles en papel y en internet
  • Redactar planes de clase
  • Evaluar dando una retroalimentación clara a los alumnos sobre los puntos fuertes y sobre aquellos que deben mejorar para establecer prioridades en el trabajo individual
  • Preparar un cuestionario para evaluar a los alumnos

 

2. Debe basarse en el aprendizaje significativo.

Un aspecto muy importante en cualquier tipo de aprendizaje es que los aprendientes puedan relacionar sus conocimientos previos y experiencias con la nueva información. Esta es  la base del aprendizaje significativo y una de las aportaciones más importantes del constructivismo.

Es imprescindible crear espacios y tareas donde los formandos compartan esas experiencias y conocimientos. Esto además permitirá a los tutores conocer el contexto y la situación de donde vienen.

Una tarea para ello podría ser la redacción de un punto de partida respondiendo a preguntas que permitan a los participantes ser conscientes de sus creencias y con el que puedan autoevaluar sus conocimientos sobre diferentes aspectos relacionados con la enseñanza del ELE.

También se deberán  incluir en el primer día de curso actividades de conocimiento como la mano, la estrella, los cuestionarios, que sirvan a este fin.

 

3. Debe construir el aprendizaje a partir de la interacción

Sabemos que, desde una visión socioconstructivista del aprendizaje, la interacción es la forma en la que se aprende y se construye significado. Desde esta concepción, el profesor es un facilitador, que guía, dirige, estimula el intercambio de puntos de vista entre los participantes. Por tanto, el trabajo en equipo y en grupos cooperativos debe ser la base metodológica de los cursos de formación.

 

4. Debe fabricar conocimiento desde la reflexión

Desde esa visión socioconstructivista del aprendizaje, el formando debe construir su propio conocimiento a partir de una reflexión crítica (sistemática y pautada) sobre lo experimentado. Esta reflexión, parafraseando al profesor del Instituto Cervantes de Sao Paulo, Gregorio Pérez (2008),  debe ir más allá de una forma de reflexión meramente intuitiva: recogiendo datos acerca de su labor, examinando sus habilidades, sus actitudes, su práctica docente.

Elaborar un diario de aprendizaje sobre cada sesión teórica y práctica puede ser una buena herramienta de formación. Ayuda al participante a reflexionar sobre lo experimentado, le obliga a revisar conceptos y le facilita tomar conciencia de su evolución.

Estos diarios deberán contemplar tres pasos:

  • la recogida de datos (por ejemplo, de la actuación propia y de los compañeros mediante fichas de observación u otros instrumentos),
  • su análisis posterior (comentario grupal dirigido por el tutor, en el que este ayuda a la conceptualización, a relacionar lo visto en la teoría con la práctica) y
  • la toma consciente de decisiones (lo que llamaremos el plan de acción).

 

5. Debe establecer vínculos con el mundo real

De nada serviría un curso que forma profesores competentes y competitivos, si no se trabaja durante el curso con casos reales:

  • Preparando clases e implementándolas.
  • Analizando materiales de enseñanza, producciones de los alumnos.
  • Observando clases reales o videos de profesores experimentados.
  • Incluyendo un espacio en el que se pueda aprender diferentes recursos e instrumentos de organización de un departamento: clasificación de alumnos por grupos, registro de la actuación de los profesores, reuniones de intercambio de materiales y opiniones sobre los grupos.
  • Participando dentro de los posible en las actividades extraacadémicas que la instituciones organiza para sus estudiantes.

Terminamos ya con el convencimiento de que el profesor de español es uno de los docentes mejor formado y más interesado en su desarrollo profesional. El número de participantes en los diferentes cursos de especialización y másteres, así lo de demuestra.

 

Para saber más sobre el tema:

Arribas, B. y Verdía, E. (2015): “Mejorar la formación de profesores: una herramienta de autorregulación para formadores” en XXIV Encuentro práctico de profesores de Barcelona. International House Barcelona.

Matei, G.S. , Bernaus, M., Heyworth, F., Pohl,U., Wright, T. (2008): First steps in teacher training: A practical guide – “The TrainEd Kit”.

Pérez, G. (2008): “El enfoque reflexivo en la enseñanza de ELE: la competencia docente y el desarrollo profesional“.

 


Sonia EusebioEste artículo ha sido escrito por Sonia Eusebio Hermira, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Imagen de portada de este artículo: Clic International House Cádiz.

Tareas para desarrollar profesores de español competentes y competitivos (I)

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El español: una lengua viva es el título con el que el Instituto Cervantes ha presentado su informe sobre la enseñanza del español para el año 2016. Es un enunciado entusiasta que nos anima a seguir trabajando. Y es que tenemos razones para estar contentos, porque los números están a nuestro favor: el español continúa en auge, tanto en el crecimiento de número de hablantes (es la segunda lengua del mundo por número de hablantes nativos, con más de 472 millones y también la segunda en un cómputo global de hablantes: dominio nativo + competencia limitada + estudiantes de español), como en el aumento de personas interesadas en su estudio, ya que el español disputa con el francés y con el chino mandarín el segundo puesto en la clasificación de idiomas más estudiados como segunda lengua.

Las cifras constatan que la demanda del español ha crecido: más de 21 millones de alumnos estudian español como lengua extranjera. Este hecho ha originado que los medios de comunicación se interesen por la profesión de docente de español y así, desde hace algún tiempo, venimos encontrando en varios soportes, diversos artículos preocupados por las opciones formativas de, según ellos, esta nueva profesión: el docente de español. También, la crisis económica ha ayudado o ha forzado a que muchos profesionales de otros sectores se planteen la enseñanza del español como salida laboral en el extranjero. Todo esto ha provocado que crezca el interés por la formación específica y, con esto, que aumente la oferta formativa.

Las instituciones que llevábamos ya muchos años apostando por una enseñanza de calidad y que veníamos reivindicando la figura del docente de español, como un profesional formado y cualificado, ante esta realidad, aumentamos el celo por mantener la excelencia de nuestros cursos, y pusimos especial cuidado y empeño en continuar formando profesores competentes y competitivos; no se trataba de adaptarnos al nuevo perfil de participantes, sino de transmitir a este nuevo profesional la necesidad de que exigiera una formación de calidad que le permitiera la integración en el mercado laboral de la enseñanza del español como lengua extranjera.

Por todo esto, mucho más que nunca, nos interesa definir y describir qué debe componer un curso que forme a profesores competentes y competitivos, y que responda a las necesidades de la persona que decide invertir tiempo y dinero en esta formación. Todos los que nos dedicamos a la enseñanza y a la formación coincidimos en que un profesor competente es el que tiene conocimientos, habilidades y actitudes que le permiten desenvolverse con eficacia en el aula.

La respuesta a la pregunta sobre qué conocimientos, habilidades y actitudes debe saber un profesor de idiomas podemos agradecérsela al Instituto Cervantes y a las otras once instituciones europeas que materializaron toda la teoría al respecto en la parrilla EPG (European Profilind Grid), en la que se describen las competencias profesionales del docente de idiomas (en seis estadios de desarrollo y 13 categorías). Pero creemos también, y lo situamos en el mismo nivel de importancia, que para nuestro desarrollo profesional es fundamental saber reflexionar sobre nuestra actuación docente.

Así, pensamos que para preparar a profesores competentes y, por tanto, competitivos, los planes de formación deben atender al desarrollo de la competencia docente (conocimientos y actuación)  y estar construidos desde la base de un aprendizaje reflexivo. Los cursos deben servir al propósito de desarrollar profesores reflexivos, críticos y creativos.

En la siguiente entrada del blog trataremos de definir qué actividades o tareas debe contemplar una actividad formativa de calidad.


Sonia EusebioEste artículo ha sido escrito por Sonia Eusebio Hermira, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Imagen de portada de este artículo: Clic International House Cádiz.

Innovación y reto en la formación del profesorado de español: el libro

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Ha sido un trabajo complicado y por momentos arduo, pero al final ya está aquí la nueva criatura. El libro La formación del profesorado de español, que lleva por subtítulo Innovación y reto, es el mejor ejemplo de lo que los treinta años de formación de profesores de International House han significado, para los que lo hemos vivido desde dentro, como parte de este gran equipo, pero también para los que nos han seguido desde otras posiciones, como nuestros alumnos y nuestros compañeros de profesión.

En la nota del editor ya he comentado cómo ha sido el proceso de coordinar una publicación de este tipo. Sin embargo, aquí me gustaría apuntar algunas cuestiones que son, a mi juicio, centrales para entender por qué el libro aparece ahora y por qué lo hace de esta manera.

En primer lugar, el libro está pensado por y desde la comunidad de docentes de español. Es una forma de devolver todas las experiencias vividas en estos treinta años formando profesores, debatiendo, analizando y poniendo sobre la mesa cuestiones de todo tipo, siempre relacionadas con la enseñanza de nuestra lengua.

Es por ese motivo que no nos hemos limitado a contar la experiencia desde nuestro punto de vista: a las voces de los formadores de International House se han unido las de otros profesores que nos han acompañado en este camino. Por eso, quiero darle las gracias a Ernesto, Fernando, Agustín, Neus, Vicenta, Daniel y Jane, por su apoyo y por su generosidad y también a todos aquellos que, sin estar de forma expresa, nos han inspirado y nos han dado argumentos para seguir desbrozando el camino.

Este libro se presenta como un punto de inflexión y al mismo tiempo como un momento de reflexión. Con él los autores hemos intentado esbozar un panorama, con la intención de facilitar la comprensión de nuestro marco de trabajo y a la vez abrir nuevas vías de acción en el aula. En ningún momento se ha planteado este volumen como un punto de llegada, sino más bien como un pistoletazo de salida.

Por eso, como invitaba en la nota del editor, confiamos en que la conversación siga, se extienda y nos haga mejores profesores. En cualquier caso, allí estaremos.

Nota: toda la información sobre el libro, así como una muestra en pdf, se puede ver en este enlace de la editorial Difusión.


Francisco HerreraEste artículo ha sido escrito por Francisco Herrera, director del centro Clic International House Cádiz, coordinador y tutor en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Derechos de autor de la imagen de este post: formacionele.com.

30 años de pasión por nuestro trabajo

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Cuando llegas a los treinta, hay muchas cosas que cambian en tu vida, pero otras continuan porque forman parte de tu identidad y de tu manera de ser. Entrar en el club de los treintañeros no está nada mal, después de todo.

¿Sabías que este año celebramos el trigésimo aniversario del primer curso de formación de profesores de español de International House?

Hay que reconocer que treinta años dan para mucho. Sobre todo, para ver pasar por nuestras aulas a miles de profesores y futuros profesores con ganas, con ilusión, con muchas esperanzas puestas en el futuro, con mucha curiosidad por saber lo que la profesión les aportará en sus vidas.

En este tiempo, una iniciativa de un solo centro, en International House Barcelona con Encina Alonso en 1985, se ha convertido en un programa de referencia para todo un sector que se imparte presencialmente en varias escuelas y que cuenta con una versión en línea.

Los profesores que se formaron con nosotros ahora ejercen a lo largo y ancho de todo el mundo, en sitios tan distantes como Singapur, Washington, Hong Kong o Moscú.

Durante estos años ha cambiado mucho la forma de entender el aula de español, los roles de profesores y estudiantes, los materiales de clase, pero lo que permanece igual son las ganas de nuestros tutores y la eficacia de nuestra propuesta. Porque lo que hay detrás de este cumpleaños es mucha pasión por nuestro trabajo.

Muchas gracias a todos los que habéis hecho posible este aniversario. A todos nuestros formadores y a todos nuestros estudiantes.

¡Esperamos cumplir al menos treinta más junto a vosotros!


Francisco HerreraEste artículo ha sido escrito por Francisco Herrera, director del centro Clic International House Cádiz, coordinador y tutor en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español.