¿Por qué es importante que los estudiantes hablen en clase de español? (I)

-

Una lengua solo se consigue aprender cuando somos capaces de usarla. Esto lo sabemos bien los profesores, y por esta razón, durante años, nos hemos esforzado por llevar al aula actividades que nos permitan ofrecer a los alumnos situaciones de comunicación oral:

  • Tests y cuestionarios
  • Jig-saws o rompecabezas
  • Personalizaciones
  • Debates
  • Concursos
  • Diálogos, simulaciones, dramatizaciones
  • Anécdotas y experiencias
  • Conversaciones guiadas
  • Conversaciones espontáneas
  • Listas de prioridades

Pero sabemos que la comunicación oral que se lleva a cabo a través de la interacción es un proceso más complejo en el que intervienen otros procesos y tareas que hemos de tener en cuenta . Las actividades de interacción oral deberán permitir a los alumnos utilizar los contenidos aprendidos de manera que reproduzcamos en el aula situaciones que puedan aplicarse a la vida real.

Interacción oral

Si las tareas que han de resolver los alumnos les mueven a intercambiar información, compartir opiniones, llegar a acuerdos y negociaciones o a resolver problemas, estaremos provocando interacciones genuinas y habremos conseguido una fiel reproducción del uso de la lengua en contextos reales.

Interacción oral

Ahora bien, el aula es un contexto social donde el profesor y los alumnos interactúan, por lo que debemos saber aprovecharnos de las características que esta nos proporciona. Los profesores debemos tener la maestría para transformar una actividad espontánea de interacción en una tarea didáctica. Es importante, por lo tanto, saber conducirla y gestionarla.

¿Qué podemos hacer para convertir una interacción genuina en una tarea de aprendizaje?

  • Considerar si necesitamos intervenir para involucrar a todos los estudiantes, mediante una pregunta directa o la organización de la actividad en grupos más pequeños.
  • Ir tomando nota de las necesidades lingüísticas y discursivas que vamos observando para al final hacer una recapitulación, con la ayuda de los alumnos, y hacerles conscientes de ellas. Incluso reproducir a posteriori momentos de la interacción en los que hubiera sido necesario el uso de esas tácticas.
  • Ayudar y guiar a lo largo de la tarea, con cuidado de no cortar la fluidez de la actividad, hacia el uso de las tácticas discursivas que se podrían usar o que se deberían estar utilizando. Para esto es de gran ayuda si tenemos proyecciones preparadas, de fácil acceso, o carteles colgados en la clase con las pautas discursivas o sugerencias para la interacción, de la misma manera que en la clase de A1 disponemos en la mayoría de las aulas de las frases típicas de interacción: ¿Cómo se dice? ¿Qué significa? ¿Puedes hablar más alto? ¿Puedes repetir?
  • Podemos aprovechar el tema que ha suscitado el interés para una vez terminada esa interacción espontánea, desarrollarlo más profundamente utilizando técnicas didácticas, agrupamientos y actividades que contemplen tres fases de explotación de una actividad.

¿Se te ocurre algo más para mejorar la interacción oral en el aula de español?

 


Sonia EusebioEste artículo ha sido escrito por Sonia Eusebio Hermira, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Imagen de portada de este artículo: CLIC International House Sevilla.

 

Si te ha interesado esta publicación a lo mejor te apetece echarle un vistazo a nuestros cursos de formación de profesores de español o seguirnos en Facebook.

Modelos de planificación de tareas en la clase de ELE

-

Hay que tener en cuenta que entre los alumnos y el profesor se encuentran la planificación de las actividades de aprendizaje. La interacción que opere entre todos estos elementos tendrá mucho que ver con los papeles que cada uno de estos actores desempeñen en el proceso de aprendizaje y enseñanza, en especial la consideración de qué es la lengua y cómo se aprende. Entre la comunidad educativa se da un acuerdo bastante generalizado acerca de ciertas condiciones que deben operar en el aprendizaje de una nueva lengua:

  1. Que exista suficiente exposición a modelos ricos de lenguaje real o natural y a sus correspondientes contextos comunicativos.
  2. Que se creen suficientes ocasiones para hacer un uso genuino de la lengua, que les permita enfrentarse de manera personal y creativa, comprobando sus competencias y limitaciones.
  3. Que se favorezcan las oportunidades de reflexión lingüística y sistematización de las formas, significados y usos de una manera crítica.
  4. Que todo lo anterior se apoye en la activación continua de la motivación de
    los alumnos por hacer uso de la lengua en tareas significativas.

Sin embargo, las tres primeras condiciones o fases pueden alternarse creando modelos distintos con repercusiones diferentes en el proceso de aprendizaje y enseñanza. Quiero traer en este artículo dos modelos básicos basados en tareas que podemos llevar a clase en función de los objetivos que persigamos.

Modelo 1 de planificación de tareas en la clase de ELE

Modelos de planificación de tareas en la clase de ELE 01

En este modelo se busca proporcionar a los alumnos los modelos, los recursos y el tiempo de práctica necesarios para realizar con éxito las tareas comunicativas finales. Tiene de positivo el acompañamiento constante del profesor que puede reconducir en cada momento de la clase el plan previsto para la consecución de los objetivos marcados. Por su parte, los alumnos trabajan en actividades que suponen un reto alcanzable y tienen la sensación de participar en un proceso de aprendizaje calculado y guiado. Sin embargo, se corre el riesgo de que el desarrollo de la competencia estratégica se limite a llegar a poner en funcionamiento aquello que saben que es el objetivo de la clase, a movilizar las piezas nuevas de lengua que les hayan sido proporcionadas.

Modelo 2 de planificación de tareas en la clase de ELE

Modelos de planificación de tareas en la clase de ELE 02

Este segundo modelo combina las ventajas y limitaciones del modelo anterior con el desarrollo de la competencia estratégica y la autonomía de los alumnos en tres aspectos fundamentales:

a. Los alumnos han de desarrollar estrategias cognitivas, metacognitivas y socioafectivas al movilizar lo que ya saben y compensarlo con lo que desconocen para superar sus limitaciones de dominio: parafrasear, pedir ayuda, inventar palabras, apoyarse en la comunicación no verbal, etc.

b. Los alumnos toman conciencia de sus carencias y sienten la necesidad de aprender. Por su parte el profesor toma conciencia de lo que necesitan sus alumnos y ajusta su plan de clase a las necesidades específicas detectadas.

c. Los alumnos están expuestos a una situación más cercana a la vida fuera del aula donde han de comunicar eficazmente sin ayuda del profesor.

He preguntado sobre estos dos modelos a los profesores con los que trabajo y confiesan que prefieren el primer modelo porque es menos “doloroso” y se adapta con mayor facilidad a la tipología de alumnos con los que solemos trabajar. Yo creo que, dada las bondades del segundo modelo podríamos ir introduciéndolo con cierta frecuencia, combinándolo con el primero y aprendiendo a minimizar el posible impacto negativo. Mi experiencia me dice que un grupo con mayor autonomía de aprendizaje es un grupo potencialmente más motivado y eficaz comunicativamente.

¿Qué modelo de planificación de tareas para la clase de ELE os funciona mejor?

 


Francisco HerreraEste artículo ha sido escrito por Antonio Orta, tutor en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Imagen de portada de este artículo: Pexels.

Si te ha interesado esta publicación a lo mejor te apetece echarle un vistazo a nuestros cursos de formación de profesores de español o seguirnos en Facebook.