Tareas para desarrollar profesores de español competentes y competitivos (y II)

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Nota previa: esta entrada es la continuación de este otro artículo.

Para ayudarnos en la descripción de los aspectos que consideramos fundamentales en el desarrollo del profesorado de español, nos hemos basado en algunos de los principios metodológicos que Elena Verdía y Beatriz Arribas (2016) definieron en la presentación de su herramienta reguladora de la calidad de los cursos.

Creemos que cinco son los elementos imprescindibles que deben estar presentes en un curso de formación:

 

1. Debe estar compuesto por tareas verdaderamente significativas para un profesor.

Esto le permitirá al profesor conectar la teoría con la práctica del aula y con las que pueda evaluar si está adquiriendo los objetivos, deberán estar descritos en forma de competencias.

Por lo tanto, los asistentes a un curso deben saber cuáles son las competencias que van a adquirir (qué van a ser capaces de hacer) y las tareas  que van a realizar para ello.

Algunas de estas competencias y tareas que deben formar parte de un curso de formación  podrían ser :

Competencias Tareas
  • Analizar las principales teorías y métodos de aprendizaje de idiomas
  • Enfrentarse a una clase real
  • Impartir clases de español tutorizadas en al menos dos niveles, documentadas y evaluadas positivamente
  • Adaptar la teoría general de aprendizaje y enseñanza al contexto particular de la institución y de las necesidades específicas del alumnado
  • Planificar una sesión o partes de una sesión teniendo en cuenta el syllabus, las necesidades de los distintos aprendientes y el material del que dispone
  • Anticipar problemas que puedan surgir en la clase de índole lingüística y preparar posibles soluciones adecuadas para los aprendientes en los niveles A1 a B2
  • Preparar actividades que contemplen la competencia digital
  • Analizar y seleccionar los recursos, manuales y materiales didácticos  disponibles en papel y en internet
  • Redactar planes de clase
  • Evaluar dando una retroalimentación clara a los alumnos sobre los puntos fuertes y sobre aquellos que deben mejorar para establecer prioridades en el trabajo individual
  • Preparar un cuestionario para evaluar a los alumnos

 

2. Debe basarse en el aprendizaje significativo.

Un aspecto muy importante en cualquier tipo de aprendizaje es que los aprendientes puedan relacionar sus conocimientos previos y experiencias con la nueva información. Esta es  la base del aprendizaje significativo y una de las aportaciones más importantes del constructivismo.

Es imprescindible crear espacios y tareas donde los formandos compartan esas experiencias y conocimientos. Esto además permitirá a los tutores conocer el contexto y la situación de donde vienen.

Una tarea para ello podría ser la redacción de un punto de partida respondiendo a preguntas que permitan a los participantes ser conscientes de sus creencias y con el que puedan autoevaluar sus conocimientos sobre diferentes aspectos relacionados con la enseñanza del ELE.

También se deberán  incluir en el primer día de curso actividades de conocimiento como la mano, la estrella, los cuestionarios, que sirvan a este fin.

 

3. Debe construir el aprendizaje a partir de la interacción

Sabemos que, desde una visión socioconstructivista del aprendizaje, la interacción es la forma en la que se aprende y se construye significado. Desde esta concepción, el profesor es un facilitador, que guía, dirige, estimula el intercambio de puntos de vista entre los participantes. Por tanto, el trabajo en equipo y en grupos cooperativos debe ser la base metodológica de los cursos de formación.

 

4. Debe fabricar conocimiento desde la reflexión

Desde esa visión socioconstructivista del aprendizaje, el formando debe construir su propio conocimiento a partir de una reflexión crítica (sistemática y pautada) sobre lo experimentado. Esta reflexión, parafraseando al profesor del Instituto Cervantes de Sao Paulo, Gregorio Pérez (2008),  debe ir más allá de una forma de reflexión meramente intuitiva: recogiendo datos acerca de su labor, examinando sus habilidades, sus actitudes, su práctica docente.

Elaborar un diario de aprendizaje sobre cada sesión teórica y práctica puede ser una buena herramienta de formación. Ayuda al participante a reflexionar sobre lo experimentado, le obliga a revisar conceptos y le facilita tomar conciencia de su evolución.

Estos diarios deberán contemplar tres pasos:

  • la recogida de datos (por ejemplo, de la actuación propia y de los compañeros mediante fichas de observación u otros instrumentos),
  • su análisis posterior (comentario grupal dirigido por el tutor, en el que este ayuda a la conceptualización, a relacionar lo visto en la teoría con la práctica) y
  • la toma consciente de decisiones (lo que llamaremos el plan de acción).

 

5. Debe establecer vínculos con el mundo real

De nada serviría un curso que forma profesores competentes y competitivos, si no se trabaja durante el curso con casos reales:

  • Preparando clases e implementándolas.
  • Analizando materiales de enseñanza, producciones de los alumnos.
  • Observando clases reales o videos de profesores experimentados.
  • Incluyendo un espacio en el que se pueda aprender diferentes recursos e instrumentos de organización de un departamento: clasificación de alumnos por grupos, registro de la actuación de los profesores, reuniones de intercambio de materiales y opiniones sobre los grupos.
  • Participando dentro de los posible en las actividades extraacadémicas que la instituciones organiza para sus estudiantes.

Terminamos ya con el convencimiento de que el profesor de español es uno de los docentes mejor formado y más interesado en su desarrollo profesional. El número de participantes en los diferentes cursos de especialización y másteres, así lo de demuestra.

 

Para saber más sobre el tema:

Arribas, B. y Verdía, E. (2015): “Mejorar la formación de profesores: una herramienta de autorregulación para formadores” en XXIV Encuentro práctico de profesores de Barcelona. International House Barcelona.

Matei, G.S. , Bernaus, M., Heyworth, F., Pohl,U., Wright, T. (2008): First steps in teacher training: A practical guide – “The TrainEd Kit”.

Pérez, G. (2008): “El enfoque reflexivo en la enseñanza de ELE: la competencia docente y el desarrollo profesional“.

 


Sonia EusebioEste artículo ha sido escrito por Sonia Eusebio Hermira, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Imagen de portada de este artículo: Clic International House Cádiz.

Tareas para desarrollar profesores de español competentes y competitivos (I)

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El español: una lengua viva es el título con el que el Instituto Cervantes ha presentado su informe sobre la enseñanza del español para el año 2016. Es un enunciado entusiasta que nos anima a seguir trabajando. Y es que tenemos razones para estar contentos, porque los números están a nuestro favor: el español continúa en auge, tanto en el crecimiento de número de hablantes (es la segunda lengua del mundo por número de hablantes nativos, con más de 472 millones y también la segunda en un cómputo global de hablantes: dominio nativo + competencia limitada + estudiantes de español), como en el aumento de personas interesadas en su estudio, ya que el español disputa con el francés y con el chino mandarín el segundo puesto en la clasificación de idiomas más estudiados como segunda lengua.

Las cifras constatan que la demanda del español ha crecido: más de 21 millones de alumnos estudian español como lengua extranjera. Este hecho ha originado que los medios de comunicación se interesen por la profesión de docente de español y así, desde hace algún tiempo, venimos encontrando en varios soportes, diversos artículos preocupados por las opciones formativas de, según ellos, esta nueva profesión: el docente de español. También, la crisis económica ha ayudado o ha forzado a que muchos profesionales de otros sectores se planteen la enseñanza del español como salida laboral en el extranjero. Todo esto ha provocado que crezca el interés por la formación específica y, con esto, que aumente la oferta formativa.

Las instituciones que llevábamos ya muchos años apostando por una enseñanza de calidad y que veníamos reivindicando la figura del docente de español, como un profesional formado y cualificado, ante esta realidad, aumentamos el celo por mantener la excelencia de nuestros cursos, y pusimos especial cuidado y empeño en continuar formando profesores competentes y competitivos; no se trataba de adaptarnos al nuevo perfil de participantes, sino de transmitir a este nuevo profesional la necesidad de que exigiera una formación de calidad que le permitiera la integración en el mercado laboral de la enseñanza del español como lengua extranjera.

Por todo esto, mucho más que nunca, nos interesa definir y describir qué debe componer un curso que forme a profesores competentes y competitivos, y que responda a las necesidades de la persona que decide invertir tiempo y dinero en esta formación. Todos los que nos dedicamos a la enseñanza y a la formación coincidimos en que un profesor competente es el que tiene conocimientos, habilidades y actitudes que le permiten desenvolverse con eficacia en el aula.

La respuesta a la pregunta sobre qué conocimientos, habilidades y actitudes debe saber un profesor de idiomas podemos agradecérsela al Instituto Cervantes y a las otras once instituciones europeas que materializaron toda la teoría al respecto en la parrilla EPG (European Profilind Grid), en la que se describen las competencias profesionales del docente de idiomas (en seis estadios de desarrollo y 13 categorías). Pero creemos también, y lo situamos en el mismo nivel de importancia, que para nuestro desarrollo profesional es fundamental saber reflexionar sobre nuestra actuación docente.

Así, pensamos que para preparar a profesores competentes y, por tanto, competitivos, los planes de formación deben atender al desarrollo de la competencia docente (conocimientos y actuación)  y estar construidos desde la base de un aprendizaje reflexivo. Los cursos deben servir al propósito de desarrollar profesores reflexivos, críticos y creativos.

En la siguiente entrada del blog trataremos de definir qué actividades o tareas debe contemplar una actividad formativa de calidad.


Sonia EusebioEste artículo ha sido escrito por Sonia Eusebio Hermira, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Imagen de portada de este artículo: Clic International House Cádiz.

La diversidad en el aula de español y un disléxico: el caso Benjamin

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¿Cuál es la diversidad que podemos encontrar en un grupo de diez estudiantes y un disléxico de nivel A1? Pues la diversidad de once estudiantes únicos y diferentes que circunstancialmente comparten un aula y un nivel. Si las pruebas de nivel solo atienden a la competencia lingüística del estudiante no tenemos en cuenta que este puede tener mejor competencia lingüística que sociocultural, por ejemplo. Si tuviéramos en cuenta todas las competencias comunicativas de la lengua (lingüística, pragmática, sociolingüística, sociocultural, y estratégica) y estas formaran parte de las pruebas de evaluación incial, nos encontraríamos aún con una mayor diversidad en el aula.

Por otra parte, si en este tipo de analisis previo tuviéramos en cuenta las competencias generales esta diversidad sería aún mayor:

  • competencia existencial: cada uno es cómo es,
  • capacidad de aprender, cada uno aprende como aprende,
  • conocimiento declarativo, cada uno sabe lo que sabe del mundo y
  • habilidades y destrezas, cada uno es hábil en lo que es hábil.

El caso Benjamin

En el último curso de formación de profesores conocimos a Benjamin. Benjamin es adulto, suizo y cocinero, lleva viviendo en Barcelona unos meses y se ha matriculado en un curso de español de tres semanas impartido por profesores en prácticas.

Benjamin padecía de bloqueos frecuentes. Los profesores noveles, inexpertos, pero con una gran voluntad de servicio se preguntaban si es que no sabía lo que tenía que hacer o si no tenía interés por hacerlo. Benjamin respondía siempre con la misma declaración: Soy disléxico. Fueron tantas las veces que se repitió la fórmula que se convirtió en un meme, algo viral que se reproducía entre los profesores. Sin duda, Benjamin hacía patente la importancia de la identidad del estudiante cuando se enfrenta al aprendizaje de un idioma. Él se describía a sí mismo con una etiqueta que bien podría segregarlo del grupo. Sin embargo, nosotros decidimos incluirlo en ese mismo grupo, probando diferentes tipos de agrupamientos y permitiéndole la realización de actividades en parejas cuando estas eran individuales. Esta fue nuestra primera estrategia.

Está claro que nos interesa saber cómo son nuestros alumnos como aprendices y no tanto qué son. Sin embargo, para saber cómo es Benjamin como aprendiente, tenemos que investigar un poco sobre qué es la dislexia. La dislexia es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, que se da en niños que no presentan ningún handicap físico, psíquico ni sociocultural y cuyo origen parece derivar de una alteración del neurodesarrollo. Sin embargo, tener dificultades para iniciarse en la lectoescritura puede tener repercusiones en el desarrollo de la identidad, en su forma de aprender, en cómo se siente, en su psique y en las relaciones sociales que establece. Con la dislexia se convive toda la vida, solo que con el tiempo y la experiencia el adulto adquiere estrategias para sortearla. Pero, ¿qué ocurre cuando un adulto con dislexia aprende otro idioma? Sin duda Benjamin fue una extraordinaria oportunidad para observar, analizar y reflexionar sobre cómo funcionan estas estrategias. Pudimos entender por qué a veces se fatigaba, perdía la concentración, se distraía y rechazaba algunos tipos de tareas, como por ejemplo las escritas. Poneos en su lugar, se sentía como si de repente, cualquiera de nosotros, nos viéramos inmersos sin conocimientos previos en una clase de caligrafía china.

Estrategias de enseñanza y estrategias de aprendizaje

Primero, tenemos que conocer a Benjamin en todas las dimensiones de su identidad: qué significa para él aprender, qué sentimientos y emociones le genera y qué estrategias tiene para hacerlo. Se lo podemos preguntar, hacer feedback continuo y tomar nota de lo observado durante la clase (incluso grabar vídeos). En relación a su grupo, debemos identificar cuáles son los objetivos de aprendizaje para todos y cuáles los específicos para Benjamin, elegir los materiales, recursos y soportes adecuados para ello, variar la duración de actividades y probar diferentes agrupamientos. El análisis de la gramática es un objetivo general para todos, pero con Benjamín requiere hacerlo de otra forma, más tiempo para las reflexiones, más reflexión compartida en parejas sobre el uso de la lengua, más visibilidad en las formas gramaticales, pintando, por ejemplo, las terminaciones de la conjugación del presente de indicativo en un color y los cambios de irregularidad en otro.

Para concluir os voy a contar una anécdota que tiene implicaciones en el caso de Benjamin. Cuando estudiaba en la universidad empezaban a poner rampas de fácil acceso para los discapacitados en sillas de ruedas. Descubrí que la mayoría de nosotros usábamos las rampas en lugar de las escaleras. Entonces, me pregunté: si las rampas son buenas para todos ¿por qué no eliminamos la escalera?

Trabajar con Benjamín nos enseñó a todos. Adaptarnos a sus estrategias de aprendizaje hizo que adoptáramos otras de enseñanza buenas para todos. Resulta que todos somos diferentes y únicos, por lo tanto : aprendemos más y mejor cuando resolvemos actividades con otros compañeros y cambiamos de pareja, cuando trabajamos con una variedad mayor de tipología de actividades, cuando tenemos tiempo suficiente para resolver la actividades, cuando el análisis de la lengua lo hacemos pensando en voz alta y coloreándolo.

Trabajar con la diversidad es una oportunidad para reflexionar sobre nuestra práctica docente, todo un reto para nosotros, porque adquirimos nuevas competencias y esto nos hace ser más diversos, es decir, mejores.

¡Gracias Benjamin por tu infinita paciencia!

 


Geni AlonsoEste artículo ha sido escrito por Susana Ortiz, tutora en formacionele.com, la plataforma International House para la formacion de profesores de español. Derechos de autor de la imagen de este artículo: Ben+Sam.